Un trabajo de un gran desafío. Los dueños del proyecto eran muchos y carecían de una idea clara del producto.
Procuramos organizar y ordenar los aspectos más relevantes de la idea, y alinearlos con las posibilidades comerciales.

La expectativa era crear un lugar para comprar todos los ingredientes necesarios para elaborar platos de cierta sofisticación y recibir una guía de como prepararlos, más un espacio para poder degustar esos y otros platos.Algo así como, para aquí o para llevar.

A partir de esta premisa se nos ocurrió el tag line Lonchería. Ya que en definitiva se trataba de raciones de comida, para llevar o comer en el salón. 

Una vez establecido el nombre imaginamos el interiorismo, el cual refleja un hangar industrial de los años 40-50, en cuando forma, elementos y colores. Como en todos nuestros trabajos le dimos identidad y personalidad al frente del local, en este caso con una muy llamativa puerta pintada de color verde. El mismo verde utilizado en las industrias europeas de mitad de siglo XX.

Creemos que el espacio y ciertos aspectos del interiorismo quedaron increíbles. Sin embargo somos conscientes que no alcanzamos a persuadir a los dueños de cuidar ciertos aspectos conceptuales que hacen al éxito del negocio.

Como les digo siempre a nuestros clientes. “Nosotros hacemos muy buenos carros de carrera. Los conducen ustedes, y de ustedes depende ganar carreras, o despistarse en una curva”.

Quedamos muy satisfechos con el resultado. A partir de su imagen quedó claro el compromiso ético y estético del producto.





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